Thérèse D.: el sometimiento silencioso y la herencia de la quietud
Thérèse D. no terminó cuando aparecieron los créditos. Se quedó dentro. Me dejó lenta, con una opresión suave en el pecho, como si el cuerpo necesitara aire después de haber estado demasiado tiempo en una habitación cerrada.
Mientras la veía, pensé en Crimen y castigo y en ese sometimiento que se confunde con bondad, en la pasividad aprendida que inmoviliza. En ...

