
Dos lugares en mí
Hola Mujer consciente…
Tenía este texto guardado.
Mucho tiempo.Apareció sin aviso.
Y sonreí.
Dos lugares en mí
Durante años hubo un contraste que volvía.
No siempre con palabras.
Dos lugares en mí.
El de madre.
El de pareja.
A veces parecían llamarme al mismo tiempo.
Desde direcciones distintas.
No había urgencia.
Pero sí fricción.
La nota fue escrita hace años.
Después quedó olvidada.
Entre medias, pequeños roces.
Cosas mínimas.
De esas que, si no se miran, opacan el día.
Esta mañana desperté de un sueño.
Un padre.
Una madre.
Una hija.
Hablaban.
Sin comprenderse del todo.
El padre, volcado.
La madre, insegura.
El sueño no pedía ser entendido.
Solo cerrar algo que ya no estaba.
Y quedó espacio.
La nota
Tener un hijo es un compromiso conmigo.
Uno que sigue cuando ya no camina a mi lado.
Tener pareja es un compromiso con la vida.
Uno que permanece más allá del tiempo y del espacio.
Ambos caminan juntos.
Sin empujarse.
Sin competir.
Al ritmo de lo que soy.
Dejarlo aquí
Dejo la nota aquí.
Sin moverla.
Como quien reconoce algo
y no necesita decir más.
—
Este texto forma parte del universo literario de Ana Ávila.Escritura consciente
Sobre la autora
Escribe sobre los umbrales de la vida y los procesos en los que una mujer deja atrás una identidad para comenzar otra forma más consciente de estar en el mundo.
Su obra explora los momentos silenciosos de transformación personal: cuando el pasado encuentra su lugar, cuando las referencias cambian y cuando una mujer aprende a regresar a sí misma.
Autora de El Cuento de Lúa.
Amazonas. Conciencia de género más allá de la identidad,
y Viajeras del Umbral.
Su escritura nace de la experiencia y de la observación de los procesos reales de transformación interior.
Quizá volver a una misma nunca fue un destino.
Quizá siempre fue el camino.




