
Autoescucha: cuando el cuerpo recuerda en silencio
Hola Mujer Consciente…
Este texto es un testimonio anónimo del curso Autoescucha. No pretende explicar una experiencia, sino dejar constancia de lo que ocurrió cuando el cuerpo tuvo espacio para hablar.
Cumpleaños, autoescucha y un cuerpo que recuerda
La mañana del sábado, de camino al curso, se me llenaron los ojos de lágrimas.
Era mi cumpleaños.
No hubo drama: solo esa humedad suave que aparece cuando algo se alinea sin hacer ruido.
Recordé que, por esas mismas fechas, un día antes, había entrado por primera vez en la consulta. Han pasado años. Al llegar, me pediste que apagara las velas y sonreí. No por celebración, sino por el trayecto. Por todo lo que sí había caminado.
Durante el ejercicio intenté quedarme en lo pequeño: los dedos, la mano, la muñeca. La música estaba ahí, pero mis dedos no bailaban. Los acariciaba. Los observaba como si nunca antes los hubiera visto, como si tampoco se reconocieran entre ellos. Me sentía bien. Y, sin darme cuenta, aparecí en una cuna, o en un cochecito, mirando esos mismos deditos con asombro. Las lágrimas caían solas. Una soledad profunda, limpia.
Cuando me diste el juguete, lloré sin medida. No entendía qué me estaba pasando. No había jugado. No había juguetes. No había atención. Me derrumbé. Vi a ese bebé completamente solo, y no pude mirar hacia otro lado.
La llamada del teléfono me devolvió al presente. Todo cambió. Respiré. La calma fue llegando despacio, como cuando el cuerpo recuerda algo que ya sabía. Me habría quedado allí toda la mañana, recogida, en posición fetal, sin pedir nada más.
Al terminar el curso me sentí nueva. No eufórica. En paz.
Como si alguien hubiera ordenado un cajón antiguo y lo hubiera dejado entreabierto, con la luz entrando justo lo necesario.
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Este texto forma parte del universo literario de Ana Ávila.Escritura consciente
Sobre la autora
Escribe sobre los umbrales de la vida y los procesos en los que una mujer deja atrás una identidad para comenzar otra forma más consciente de estar en el mundo.
Su obra explora los momentos silenciosos de transformación personal: cuando el pasado encuentra su lugar, cuando las referencias cambian y cuando una mujer aprende a regresar a sí misma.
Autora de El Cuento de Lúa.
Amazonas. Conciencia de género más allá de la identidad,
y Viajeras del Umbral.
Su escritura nace de la experiencia y de la observación de los procesos reales de transformación interior.
Quizá volver a una misma nunca fue un destino.
Quizá siempre fue el camino.




