Cama deshecha en una habitación nocturna, iluminada por una luz suave que entra por la ventana, con cortinas ligeras y atmósfera de calma y quietud.

Cuando el día no termina de entrar en la noche

A veces creo
que no es insomnio.

Es el día
que se quedó a medias,
sin terminar
de entrar en la noche.

Cosas que la mente
no supo cerrar.

Gestos suspendidos.

Pensamientos
a medio morder.

El cuerpo se tumba.
La habitación calla.
Pero algo
permanece despierto.

No inquieto.
No urgente.

Solo ahí.
Muy quieto.

Este texto forma parte del universo literario de Ana Ávila.

Escritura consciente

Sobre la autora

Ana Ávila

Escribe sobre los umbrales de la vida y los procesos en los que una mujer deja atrás una identidad para comenzar otra forma más consciente de estar en el mundo.

Su obra explora los momentos silenciosos de transformación personal: cuando el pasado encuentra su lugar, cuando las referencias cambian y cuando una mujer aprende a regresar a sí misma.

Autora de El Cuento de Lúa.
Amazonas. Conciencia de género más allá de la identidad,
y Viajeras del Umbral.

Su escritura nace de la experiencia y de la observación de los procesos reales de transformación interior.

Quizá volver a una misma nunca fue un destino.
Quizá siempre fue el camino.

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